El Barça destroza al At. Madrid, 6-1
Todo el mundo esperaba el partido entre azulgranas y colchoneros con enorme expectación para vivir el duelo entre Messi y Agüero, dos de los jugadores más en forma, no sólo de la liga española, sino de todo el panorama futbolÃstico mundial. Su particular duelo casi dejaba un segundo plano un partido que es todo un clásico de nuestro fútbol. Dos equipos que han brindado primorosos partidos a lo largo de la historia. Encuentros plagados de buen fútbol, goles y emoción.
Como suele ocurrir nada salió según lo previsto. Cuando se esperaba ver en acción a los dos cracks, los que seguimos el partido nos encuentramos con un descomunal Barça que humilló sin miramientos a un cariacontecido Atlético de Madrid que, tal boxeador decrépito, no veÃa por donde le caÃan los golpes, encajando una zurra de las que deja huella. No hay forma de explicar como un equipo de su categorÃa ya perdÃa por 3-0 a los cinco minutos, y como a los 28 ya tenÃa cinco goles encima.
No se puede decir que la defensa atlética fuera un coladero, para que eso ocurriera tendrÃa que existir, y ayer no existió ni defensa, ni media, ni ataque y tampoco dignidad. Que sólo encajaran la manita antes del descanso fue debido a los postes y a la falta de punterÃa de Messi. Por fortuna para ellos el descanso calmó las ansias goleadores del Barcelona, y no por lo que hicieron los rojiblancos, sino porque los culés no pusieron excesivo empeño en lograr muchos más goles. Porque la actitud de los colchoneros en el segundo tiempo fue la de dejar pasar el tiempo y que no le metieran muchos más goles, de pena.
Por su parte los barcelonistas jugaron como en ellos es habitual. La diferencia es que en esta ocasión si vieron puerta con facilidad. La presión y la velocidad impuesta por los locales fue agobiante. Los atléticos eran incapaces de parar a Iniesta (este hombre juega bien en cualquier zona del campo, ayer en el extremo izquierdo), a Messi (hizo un gol, provocó un penalti y casi marca un gol espectacular en el que rompió a Ujfalusi por tres o cuatro sitios), a Xavi (haciendo lo que le vino en gana en el centro del campo) o a Eto'o (que sigue como siempre, letal ante la porterÃa contraria y rebelde ante el cambio).
En fin que habrá que esperar a otra ocasión para presenciar un duelo que ayer no existió, porque el Kun, como el resto de su equipo, no apareció por el Nou Camp.


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